Lo esencial
- Porcentaje de escala = 100 × denominador de origen ÷ denominador de destino.
- Parte de las dimensiones del archivo y comprueba las unidades.
- Los tornillos, rodamientos y componentes reales no se reducen con la malla.
Lee primero la escala de origen
Una escala 1:10 representa una décima parte del tamaño de referencia. En 1:24, esa misma referencia se representa más pequeña. Cuanto mayor es el denominador, menor es el modelo. Esa relación sólo sirve si conocemos la escala a la que se preparó el archivo que vamos a usar.
Revisa la variante concreta del paquete: una pieza puede haberse adaptado para otra plataforma o tamaño. No supongas que todos los archivos de una carpeta comparten escala. Si el dato no está disponible, contrasta una medida conocida con una referencia fiable antes de asignarle una escala por su apariencia.
Calcula el porcentaje uniforme
Para pasar de 1:x a 1:y, el factor es x ÷ y. El porcentaje que debes aplicar es 100 × x ÷ y. De 1:10 a 1:24, el cálculo da 41,666… %, o 41,67 % redondeado a dos decimales. Una dimensión de 100 mm en el archivo pasaría a unos 41,67 mm.
Aplica el mismo factor a los tres ejes si quieres conservar las proporciones. El cambio inverso, de 1:24 a 1:10, equivale al 240 %. Mantén más precisión si tu herramienta lo permite y comprueba las dimensiones finales: redondear el porcentaje también redondea el tamaño obtenido.
No mezcles escala y unidades
La dimensión opcional de la calculadora es la medida actual de la pieza en el archivo, no el tamaño del objeto real salvo que el archivo sea 1:1. Convierte correctamente las unidades: 10 cm son 100 mm. Cambiar de centímetros a milímetros expresa la misma longitud; cambiar de escala modifica esa longitud.
La calculadora del taller acepta milímetros o centímetros y devuelve el resultado sin modificar tus archivos. Después de introducir el porcentaje en el laminador, comprueba al menos una dimensión reconocible. Si aparece una diferencia de diez o mil veces, revisa la interpretación de unidades antes de continuar.
Vuelve a comprobar el encaje mecánico
El escalado uniforme también cambia los agujeros, las holguras, las paredes y las distancias entre fijaciones. Un tornillo, rodamiento, eje o componente electrónico que ya tienes no cambia de tamaño. Una pieza proporcionada visualmente puede dejar de funcionar al conectarla con esos elementos.
Compara las medidas críticas con los componentes reales: diámetro y separación de fijaciones, distancia entre ejes, espacio para cables o recorrido de una unión. Si necesitas adaptar alguna zona, trabaja sobre una copia y registra la modificación. Antes de redistribuir una variante, revisa las condiciones de la licencia de origen.
Revisa también la impresión
Al reducir el modelo, algunos detalles y paredes pueden quedar por debajo de lo que resuelve tu configuración. Al ampliarlo, puede dejar de caber en la impresora. Revisa la vista por capas, la orientación y los soportes otra vez; los ajustes que funcionaban en el tamaño original no quedan validados automáticamente.
No calcules el tiempo ni el material multiplicando simplemente los valores anteriores por el porcentaje. Vuelve a laminar con el tamaño y la configuración finales. Conserva las nuevas estimaciones como tales. Para un montaje sensible al encaje, imprime primero una unión o un detalle crítico y mide el resultado.
Deja una variante que puedas reproducir
Guarda el original, la copia preparada, las escalas de origen y destino, el porcentaje aplicado y las medidas que comprobaste. Si cambias un eje de forma distinta o ajustas un agujero por separado, documenta esa adaptación: ya no es únicamente un cambio uniforme de escala.
Acompaña tu resultado con fotografías propias y una referencia de medida situada en el mismo plano que la zona fotografiada. Indica qué componentes has probado y cuáles siguen sin comprobarse. Una nota breve y concreta sobre el montaje vale más que una afirmación general de compatibilidad.
De la lectura a la práctica